Los mataderos, salas de despiece, salas de empaquetado o envasado y en general todo local destinado al manipulado de alimentos requieren unas condiciones lo más asépticas posibles.

Las razones son bastante obvias. La mayoría de las contaminaciones microbianas de los alimentos se producen en la etapa de manipulado. Simplemente al toser, estornudar o con el propio aliento, manos, material, etc, se incorporan al ambiente, y con ello a los alimentos con los que se manipulan, una cantidad de microorganismos, la mayoría de ellos patógenos (que provocan enfermedad).

ozono en salas de manipulación
manipulación de alimentos

Por ello, no son pocas las medidas que se toman para evitar esta contaminación. Entre ellas la esterilización del material de manipulado, el uso de guantes, batas, gorros, en el personal manipulador, la limpieza constante de mostradores, mesas y suelos, etc.

Muy pocas veces se realiza el tratamiento del aire ambiente de estos locales. Algunas veces se realizan desinfecciones periódicas con agentes enérgicos que muchas veces requieren la inutilización de los locales durante mayor o menor tiempo.

Además de este problema, se une el hecho de que debido a la gran cantidad de materia orgánica del ambiente y a las personas que trabajan en estas salas de manipulado, el aire ambiente es susceptible de volverse a contaminar en poco tiempo.